Lo que el terreno nos ha enseñado
Colombia tiene 59 áreas protegidas nacionales. Muchas son accesibles, pero pocas cuentan con senderos mantenidos. Parte de nuestro trabajo consiste en reconocer caminos antes de llevar grupos, marcar puntos de agua potable y negociar con comunidades rurales el paso por sus tierras.
En la cuenca del río Anchicayá, por ejemplo, coordinamos con la comunidad de El Danubio para que los visitantes conozcan el bosque sin alterar las zonas de pesca artesanal. Eso requiere planificación semanas antes de la fecha de salida.